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El subastador abre la subasta a un precio igual a dos veces el Costo del Entrante, valor calculado por la CREG y ya conocido por los agentes. Además calcula y anuncia el mínimo precio al cual cerrará la primera ronda de la subasta. |
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Entre esos dos precios los agentes construyen sus curvas de oferta de energía firme y las envían al ASIC como administrador de la subasta. |
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El ASIC recibe todas las curvas de oferta para construir una curva de oferta agregada. Al comparar esta curva de oferta agregada con la curva de demanda, calcula y comunica al subastador el exceso de oferta que resultó al precio de cierre de la ronda. |
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Con base en este exceso de oferta el subastador calcula el precio de cierre de la siguiente ronda, el cual es inferior al precio de cierre de la ronda anterior, y lo informa a los participantes junto con el exceso de oferta. |
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Cada agente envía su segunda curva de oferta de energía firme, esta vez entre el precio de cierre de la ronda anterior y el precio de cierre de la nueva ronda, retirando la energía firme de las plantas o unidades que a los nuevos precios no está dispuesto a ofertar. Una característica importante de esta subasta es que los oferentes solo pueden mantener o reducir la cantidad de energía a medida que el precio desciende. Este comportamiento es consistente con una curva de oferta de pendiente positiva. |
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Este procedimiento se repite hasta que el exceso de oferta sea mínimo. |
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El precio que resulta de la igualdad entre la oferta y la demanda es el Precio de Cierre de la subasta, y por lo tanto es el precio al que serán remuneradas todas las OEF que se asignen a los agentes que resultaron seleccionados en la subasta para abastecer la demanda. (Figura 3) |